Si en el último post hablábamos de los gatos en Japón, hoy hablaremos de la relación de Japón con los perros. Y nos iremos hacia atrás en el tiempo, hasta el periodo Tokugawa, en concreto durante el gobierno del quinto shogun de esta familia, Tokugawa Tsunayoshi, también conocido como el Shogun Perro.

Tsunayoshi sucedió a su hermano en 1680 y se convirtió en shogun, aunque su educación no fue la habitual para un futuro shogun de la época. Es decir, en vez de recibir una educación más marcial fue instruido en el conocimiento del confucianismo. 

Imagen: Tokugawa Tsunayoshi.

Debido a su educación culta y a su religiosidad, promulgó una serie de leyes y edictos muy progresistas para la época. Su objetivo era acabar con la cultura salvaje del periodo de guerras, y para eso hizo leyes de carácter social, como prohibir abandonar a bebés y ancianos, algo bastante común en la época, así no tenían que alimentarlos. También daba asistencia social a vagabundos. Incluso limitó los abusos que los samuráis podían cometer contra las clases bajas. Este tipo de leyes no le ganaron la simpatía ni de los samuráis ni de la clase política de la época, evidentemente.

Pero más allá de su afán de educar al pueblo sin su consentimiento, algo que se estaba haciendo también en la lejana Europa en aquellos tiempos, Tsunayoshi quería proteger no solo a los seres humanos, sino a todos los seres vivos. Para hacer eso, promulgó las “leyes sobre la compasión para con los seres vivos”. En estas leyes, prohibía la caza y la pesca sin licencia, obligaba a informar a las autoridades si se encontraba a un animal herido, se debía alimentar a animales callejeros, la violencia contra los animales pasó a estar penalizada de manera muy severa, se debía informar a las autoridades de la muerte de una mascota para que fuera enterrada, ya que era habitual que los cadáveres de los perros se pudrieran en cunetas, con el problema de higiene que eso comporta para la ciudad, y varias medidas más del mismo estilo.

Imagen: Akita Inu

Y de todos los seres vivos a los que esperaba proteger con estas leyes, los más beneficiados fueron los perros. Tsunayoshi nació en el año del perro, y como era una persona muy religiosa creyó que proteger a los perros sería una forma de limpiar el karma de su familia. Así que no se podía herir a ningún animal, en especial los perros, ni en casos de autodefensa. Todas estas leyes draconianas de protección de los perros provocaron que en Tokio muchos de los dueños los abandonaran, lo que generó manadas de perros salvajes campando a sus anchas por la ciudad y sus aledaños a los que no se podía tocar. Ante este problema, Tsunayoshi construyó varias perreras con capacidad para miles de perros, en las que vivían y eran alimentados, gastándose muchísimo dinero, dinero de los impuestos de los ciudadanos. Al final, los perros comían arroz y pescado en las perreras mientras los campesinos se morían de hambre. Esto le valió el nombre de Shogun Perro en tono de mofa.

Finalmente, Tokugawa Tsunayoshi murió en 1709 y le sucedió su sobrino, que derogó todas las leyes de protección a los seres vivos. Quizá fue un personaje un poco excéntrico y fanático, pero sus leyes de protección de los animales eran adelantadas a su tiempo, no tanto las penas por no cumplirlas. Pero él era el único que era capaz de verlo.

Dice la leyenda que dos campesinos se disponían a enterrar a un perro por orden del shogun, y después de caminar durante horas uno de ellos cayó al suelo y empezó a quejarse del Shogun Perro y sus leyes. Su compañero le miró y le dijo: “Da gracias que no nació en el año del caballo, sino sí que tendríamos un problema.”

Recibe descuentos y novedades de Samurai Experience

Puede darse de baja en cualquier momento haciendo clic en el enlace al pie de página de nuestros correos electrónicos. Para obtener información sobre nuestras prácticas de privacidad, visite nuestro sitio web.

Usamos Mailchimp como nuestra plataforma de marketing. Al hacer clic en el botón suscribirse para suscribirse, usted reconoce que su información será transferida a Mailchimp para su procesamiento.Obtenga más información sobre las prácticas de privacidad de Mailchimp aquí.